Terminar el primer borrador no es terminar el libro.
Es tener el material del que saldrá un libro. Lo que viene después -el diagnóstico, el corte, la arquitectura- es lo que decide si el manuscrito llega o se queda en una carpeta.
Y es justo el trabajo que casi nadie sabe hacer solo. No por falta de talento: porque durante un siglo lo hizo otra persona. El editor de mesa lea con lápiz, señalaba lo que sobraba y discutía contigo. Esa figura se ha ido vaciando durante treinta años, y hoy, salvo que tengas ventas demostradas, nadie va a leer tu manuscrito así.
Este manual explica cómo ocupar su lugar.
Dentro encontrarás:
- Una escala de seis niveles para saber si estás revisando o reescribiendo - y por qué casi todo el mundo lleva meses atascado en el nivel equivocado.
- Las diez operaciones que cambian un libro de verdad. Ninguna se hace ajustando frases.
- Un caso completo, con las cifras de antes y de después y el registro fechado de cada decisión: qué se cortó, qué se defendió y qué se descartó pudiendo hacerse.
- Un método para trabajar con inteligencia artificial sin perder la voz: qué se delega, qué no se delega nunca y dónde está exactamente la línea.
- Doce leyendas del oficio corregidas con su fuente - desde las treinta y nueve veces de Hemingway hasta el murder your darlings que no es de Faulkner. Incluidas las que el propio autor llevaba años contando mal.
No es un libro sobre escribir con máquinas. Es un libro sobre el trabajo que empieza cuando el borrador ya está escrito, y sobre cómo hacerlo hoy sin un editor detrás y sin poder pagarlo.
La herramienta no te ahorra el coraje. Solo te ahorra la ignorancia y el dinero.
Si tienes un manuscrito terminado en una carpeta, este libro es el mapa para volver a entrar en él.
Independently Published
979-8-1918-1459-9

